- ¿Pero qué...?
Sorprendido, el vendedor de manzanas no pudo hacer más que un leve estirar su brazo en un intento de detener al bribón que había robado una de sus preciosas. Un momento en silencio viendo al muchacho correr entre algunas casas cuando recién comienza a exclamar y lanzar todas las maldiciones que en ese momento recordaba. Creyéndose a salvo, el muchacho se detuvo y limpió la fruta con brillo en los ojos; desde ayer que no probaba bocado y estaba realmente hambriento.
- ¡Hey tú, erfeet!
El joven , a punto de dar la primera mordida, se sacudió con el grito que sintió dirigido hacia él y la manzana cayó al piso. Sin importarle tanto como su seguridad, miró hacia los lados buscando el peligro, pero no halló nada más que calles sucias y vacías.
- ¡No podrás escaparte esta vez!
Ahora había sido más claro y miró inmediatamente hacia arriba, donde una persona estaba saltando sobre él. Sin tiempo para reaccionar, el bulto le cayó encima y le tiró al suelo. Sin tiempo para pensar en nada, se puso de pie y comenzó a correr. Fue cuando echó un vistazo hacia atrás cuando se detuvo y le cambió la mirada.
- ¡Zyro!
- ¡Qué susto te dí Teslan! Jaja, si solo hubieras visto tu cara XD
- No vuelvas a hacer eso - el rostro sorprendido del joven Teslan cambió a un rostro molesto, mientras caminaba a recoger la manzana que había caído al suelo.
- Oh vamos Teslan, fue una simple broma...
- Da igual, ahora sólo quiero comer - luego de lo cual, frotó la manzana y le dio la primera mordida -. ¿Qué quieres entonces? No vienes por estos lados a jugarle bromas a un erfeet.
Los ojos de Zyro, un muchacho de la clase acomodada paduon, se llenaron de un brillo auspicioso. Se puso de pie y se sacudió las ropas, mientras sacaba de entre ellas un papel al que parecía darle suma importancia.
- Han llegado noticias desde más allá de la frontera. Y a que no adivinas qué han encontrado.
- Eh, si no fuera por tu cara, diría que nada. Supongo que algo bueno esta vez.
- ¡Más que bueno! Echa un vistazo.
Zyro le entregó el papel a Teslan, el cual al extenderlo tenía algo escrito en él. A pesar de ser actualmente un erfeet, una persona de la más baja clase social, hace algunos años era un paduon al igual que su amigo Zyro, condición que cambió luego de la muerte de su madre y locura de su padre. Podría por lo tanto entender perfectamente lo que decía.
"¡Buenas nuevas! Luego de años y años de infructuosa exploración, al fin hemos encontrado algo, y es algo grande, muy grande, ¡enorme! Hemos hallado no sólo tierra, sino una inmensa tierra, la cual aún no somos capaces de rodear. Hemos pisado en ella y es buena, fértil, llena de oportunidades. Llevamos dos semanas aquí y ya muchos se quieren quedar para siempre. Éste es el paraíso, con todas sus letras!"
Teslan miró a Zyro incrédulo.
- Ésta es tu letra...
- Lo sé, es una transcripción que hice del mensaje que fue enviado al Raize. De hecho, creo que somos los dos primeros en saber de esta notic...
Un hombre se vio corriendo por la calle principal. Llevaba en su poder un papel y estaba gritando "¡Buenas nuevas! ¡Buenas nuevas!". Teslan y Zyro se miraron entre ellos y luego comenzaron a correr hacia la calle principal. Ahí ya vieron una multitud atiborrada comentando las nuevas noticias, mientras este hombre gritaba a todos los vientos el secreto de Mytho. Desde ese momento, todo fue caos en el hasta en ese momento tranquilo pueblo portuario de la tribu del escorpión.
Sorprendido, el vendedor de manzanas no pudo hacer más que un leve estirar su brazo en un intento de detener al bribón que había robado una de sus preciosas. Un momento en silencio viendo al muchacho correr entre algunas casas cuando recién comienza a exclamar y lanzar todas las maldiciones que en ese momento recordaba. Creyéndose a salvo, el muchacho se detuvo y limpió la fruta con brillo en los ojos; desde ayer que no probaba bocado y estaba realmente hambriento.
- ¡Hey tú, erfeet!
El joven , a punto de dar la primera mordida, se sacudió con el grito que sintió dirigido hacia él y la manzana cayó al piso. Sin importarle tanto como su seguridad, miró hacia los lados buscando el peligro, pero no halló nada más que calles sucias y vacías.
- ¡No podrás escaparte esta vez!
Ahora había sido más claro y miró inmediatamente hacia arriba, donde una persona estaba saltando sobre él. Sin tiempo para reaccionar, el bulto le cayó encima y le tiró al suelo. Sin tiempo para pensar en nada, se puso de pie y comenzó a correr. Fue cuando echó un vistazo hacia atrás cuando se detuvo y le cambió la mirada.
- ¡Zyro!
- ¡Qué susto te dí Teslan! Jaja, si solo hubieras visto tu cara XD
- No vuelvas a hacer eso - el rostro sorprendido del joven Teslan cambió a un rostro molesto, mientras caminaba a recoger la manzana que había caído al suelo.
- Oh vamos Teslan, fue una simple broma...
- Da igual, ahora sólo quiero comer - luego de lo cual, frotó la manzana y le dio la primera mordida -. ¿Qué quieres entonces? No vienes por estos lados a jugarle bromas a un erfeet.
Los ojos de Zyro, un muchacho de la clase acomodada paduon, se llenaron de un brillo auspicioso. Se puso de pie y se sacudió las ropas, mientras sacaba de entre ellas un papel al que parecía darle suma importancia.
- Han llegado noticias desde más allá de la frontera. Y a que no adivinas qué han encontrado.
- Eh, si no fuera por tu cara, diría que nada. Supongo que algo bueno esta vez.
- ¡Más que bueno! Echa un vistazo.
Zyro le entregó el papel a Teslan, el cual al extenderlo tenía algo escrito en él. A pesar de ser actualmente un erfeet, una persona de la más baja clase social, hace algunos años era un paduon al igual que su amigo Zyro, condición que cambió luego de la muerte de su madre y locura de su padre. Podría por lo tanto entender perfectamente lo que decía.
"¡Buenas nuevas! Luego de años y años de infructuosa exploración, al fin hemos encontrado algo, y es algo grande, muy grande, ¡enorme! Hemos hallado no sólo tierra, sino una inmensa tierra, la cual aún no somos capaces de rodear. Hemos pisado en ella y es buena, fértil, llena de oportunidades. Llevamos dos semanas aquí y ya muchos se quieren quedar para siempre. Éste es el paraíso, con todas sus letras!"
Teslan miró a Zyro incrédulo.
- Ésta es tu letra...
- Lo sé, es una transcripción que hice del mensaje que fue enviado al Raize. De hecho, creo que somos los dos primeros en saber de esta notic...
Un hombre se vio corriendo por la calle principal. Llevaba en su poder un papel y estaba gritando "¡Buenas nuevas! ¡Buenas nuevas!". Teslan y Zyro se miraron entre ellos y luego comenzaron a correr hacia la calle principal. Ahí ya vieron una multitud atiborrada comentando las nuevas noticias, mientras este hombre gritaba a todos los vientos el secreto de Mytho. Desde ese momento, todo fue caos en el hasta en ese momento tranquilo pueblo portuario de la tribu del escorpión.
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